La noche de este lunes, el sector de Pailahueque fue escenario de un violento ataque incendiario que dejó dos camiones completamente destruidos. Esto, en un nuevo atentado ocurrido en la Macrozona Sur.

Francisco Novoa y Emilio Opazo, los camioneros afectados, compartieron sus estremecedores testimonios, revelando el terror que vivieron durante esos minutos. Además, de ver cómo sus fuentes de trabajos quedaban destruidos, el impacto de ser amenazados con armamento fue lo peor.

Francisco Novoa, se dirigía a la comuna de Valdivia transportando pulpa de madera desde la CMPC del Maule, estaba comiendo en un local cercano cuando comenzó el ataque.

Lo que puedo decir es que andaban todos con armamento. Cuando estábamos comiendo y miramos por la ventana, uno de los sujetos nos apuntó hacia adentro y nos dijo que no miráramos”, recordó Novoa.

Según él, los atacantes vestían ropa militar y, aunque estaban a rostro descubierto, no pudo distinguir sus caras debido a la distancia. “Andaban quemando con antorchas y parece que le tiraban algo a los camiones antes de prenderles fuego”, agregó.

Novoa explicó que en el lugar había tres camiones, pero solo dos fueron alcanzados por las llamas. “Había uno que estaba más atrás y alcanzó a salir y arrancar. Solo quemaron los que estaban aquí adelante, los camiones de nosotros”, relató.

Aunque trató de mantenerse al tanto de lo que ocurría, la situación era caótica. “Yo vi al menos tres atacantes porque no dejaban mirar, ya que habíamos solo dos adentro del local comiendo, y el otro colega, que también perdió su camión, estaba echando a andar su vehículo cuando lo bajaron”.

El ataque fue breve pero devastador. “Nos gritaron que no miráramos mientras nos apuntaban con un fusil. Esto es la primera vez que ocurre y es terrible. Yo estaba trabajando, a nadie le parece bien”, dijo Novoa con frustración. “El ataque duró más o menos unos cinco a diez minutos, fue muy rápido”.

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Emilio Opazo “Me amenazó y me tiró abajo”

Emilio Opazo, quien también resultó afectado, llegó a la hostal donde ocurrieron los hechos cerca de las 18:40 horas. “Pasé a cenar, luego pagué y salí a revisar el camión. Lo eché a andar, prendí las luces y me bajé a fumar un cigarro mientras le daba una vuelta para revisar la carga”, contó Opazo, recordando cada detalle de aquella fatídica noche.

Vi una llamarada y el camión de al lado se estaba incendiando. Vi que alguien intentaba apagarlo, pero en ese momento ya tenía a un tipo con ropa militar con un fusil encima de mí. No me di cuenta hasta que ya estaba arriba de la cabina, me amenazó y me tiró abajo. Intenté correr, me tiré a una zanja, y luego ya el camión estaba en llamas”, agregó.

Opazo describió a los atacantes como cuatro o cinco individuos, todos vestidos de militar, de los cuales al menos tres estaban armados. “Andaban con acelerante”, añadió, enfatizando que esta no era una acción improvisada en Pailahueque.

No sé qué pasa hoy en día. Los servicios preventivos del Estado y del gobierno no sirven. Esto ya es demasiado frecuente. Estos no son mapuches, es gente preparada. Algo está pasando”, afirmó, visiblemente afectado.

Este nuevo ataque en Pailahueque pone en evidencia la grave situación de inseguridad que enfrentan los camioneros en el sur de Chile.

Mientras tanto, la violencia continúa aumentando, dejando a quienes trabajan en las rutas del país en constante temor por sus vidas y sus medios de sustento.

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