El testimonio de un cercano de los hermanos Antihuen Santi, acusados del triple asesinato de Carabineros en Cañete, en la Región del Biobío, fue lo que los delató. Así se reveló en la audiencia de formalización. El fiscal Carlos Bustos explicó que esta persona, quien figura como testigo de identidad reservada, reconoció el arma utilizada en el homicidio, ya que «la tuvo muy cerca» y previamente había visto la escopeta en posesión de Tomás Antihuen, actualmente prófugo.
En su declaración, el testigo afirmó que el 26 de abril de 2024, «en horas de la tarde, a eso de las 15:00 horas», Tomás y Felipe Antihuen lo visitaron y le preguntaron si Carabineros había ido el día anterior a fiscalizar la medida cautelar. «Él les señala que sí, que iban todos los días y que para que Carabineros fiscalizara esta medida cautelar, le dejaba el portón abierto», detalló el fiscal.
El testigo agregó que Felipe Antihuen le preguntó si tenía un alicate, a lo que él respondió que no. Según el fiscal, se presume que el alicate era para cortar los alambres encontrados posteriormente por Carabineros. El testigo también dijo que ese mismo día, a las 23:30 horas, cuando llegaron los Carabineros, se preparó para firmar la medida cautelar y notó que el portón estaba cerrado, algo inusual ya que siempre lo dejaba abierto para facilitar la fiscalización.
Llamó al 133 para delatar a los hermanos acusados de matar a los tres carabineros
El testigo llamó al 133 para delatar a los hermanos imputados después de presenciar el ataque. «Señala que llega él hasta la parte trasera del conductor, donde le van a sacar la firma. Es en ese momento, son atacados los funcionarios policiales. Siente un disparo muy cerca. Eso trae como consecuencia que ingrese a su domicilio, huyendo de los disparos y que a raíz de lo que estaba ocurriendo, realiza este llamado a nivel 133 para dar cuenta del hecho que había presenciado», precisó el fiscal Bustos.
En su declaración, también mencionó que después de los disparos, vio aproximadamente cuatro focos buscando objetos en el suelo, lo que podría explicar por qué no se encontraron vainas en el lugar. «Una vez que ocurre el hecho, la camioneta se retira en dirección retrocediendo y se va por el camino que lleva hacia su domicilio», relató el fiscal.
El día siguiente al ataque, Felipe Antihuen le envió un mensaje con un emoticón preguntándole cómo estaba. El fiscal Bustos también señaló que los imputados habían mostrado interés en «realizarle algo a Carabineros, un ataque directamente tal como ocurrió ese día».
Revisa más noticias nacionales y la contingencia de Los Ángeles, Región del Biobío, en El Contraste. Síguenos también a través de Facebook para mantenerte al tanto de lo que está pasando.