Un correo llega a los trabajadores de la empresa, muchos de ellos con modalidad de teletrabajo: «Haz sido invitado a un webinar». Los que cumplen turno ético o trabajo esencial se miran a las caras. Nadie entiende nada. Esta es una situación ficticia, pero claramente ha ocurrido más de una vez.

Webinar es el término que reúne dos conceptos, web y seminario, es decir, los mismos eventos a los que asistíamos antes del Covid-19 de manera presencial, pero que se pusieron muy de moda este 2020.

En un «webinar», una persona realiza una presentación sobre un tema específico que permitirá aprender de manera virtual acerca de herramientas o conceptos de tu empresa, negocio u otros.

El objetivo es doble. Por un lado, existe el formato educativo, donde para apoyar los cursos online, las clases remotas y charlas, se utilizan estas aplicaciones como Zoom o Meet para que los invitados se conecten y aprendan.

También está siendo utilizado como una estrategia de marketing, con el objetivo de atraer personas, captar clientes potenciales y vender, enganchando los productos o servicios de la mano de un exponente interesante.

Los webinar se pueden agendar para un día y hora, y los asistentes deben registrarse para acceder.

Si quieres hacer tu propio webinar, deberás familiarizarte con la tecnología, tener claridad del tema que hablaras, preparar tu presentación en power point u otro y por supuesto aprender a usar el software que utilizarás.