Los Ángeles sigue dando el pésimo ejemplo social para enfrentar la pandemia. Mientras muchos que tienen la necesidad de llevar un plato de comida a su mesa y no pueden trabajar debido al aumento de casos, otro grupo de la comunidad refleja nuevamente su nula empatía con lo que se está viviendo.

Durante el fin de semana, se denunció una fiesta clandestina en el sector La Mona de Los Angeles, lo cual movilizó a los fiscalizadores al lugar para iniciar los sumarios respectivos.

Mirna Gutiérrez, delegada subrogante de la Seremi de Salud en la provincia de Biobío, detalló que «en estas fiscalizaciones por denuncia de una fiesta clandestina, nuestro personal fue agredido incluso con lanzamiento de piedras».

Afortunadamente, no se registraron funcionarios de la delegación lesionados, solo daños en el vehículo.

Sin embargo, la autoridad sanitaria, aseguró que estos hechos de violencia van al alza, reconociendo que «en otros procedimientos nuestros fiscalizadores han sufrido agresiones verbales o intentos de agresiones físicas que van en aumento y queremos a través de este medio denunciarlas para que la comunidad tome conciencia en que nuestro rol tiene como finalidad evitar que siga el aumento la curva de contagios y que personas que requieren mayor hospitalización agraven o fallezcan».

Mirna Gutierrez, aprovechó de expresar su preocupación por la actitud de las personas en plena cuarentena. «Este fin de semana evidenciamos un pésimo comportamiento de las personas, por hechos que dimos cuenta a la prensa como la fiesta de matrimonio en El Huertón o también las carreras clandestinas que sorprendimos en Laja con 150 personas o las que se registraron en Mulchén, cuyo procedimiento fue adoptado por carabineros».