El coronavirus ha sido causa y efecto para el desbordamiento de distintas industrias, particularmente de las farmacias, provocando un desmantelamiento de excedentes y largas filas para obtener fármacos y mascarillas.

Sin embargo, lo que indicaba claros problemas de cara a la administración de los productos parece haberse amortiguado con el apoyo del sector delivery, el cual ha hecho posible que el acceso a Farmacias Chile esté disponible para todo el mundo.

Con esta iniciativa es posible descongestionar las farmacias, con los beneficios sanitarios que esto conlleva, al tiempo que se facilita la gestión y distribución de productos. Claramente, una alternativa que debería difundirse con el fin de contribuir al mantenimiento de los distintos estratos sanitarios.

Aunque, cabe añadirse, que esta prestación no se ha hecho realidad con motivo del coronavirus, sino que ya desde hacía unos meses, empresas como PedidosYa comenzaron a diversificar sus servicios con el fin de atender a la creciente demanda online. Casualmente este evento ha resultado ser clave para la lucha contra el coronavirus, lo que pone de manifiesto la importancia de las buenas ideas y de la inversión en las mismas.

Optar por estos servicios resulta de especial utilidad para la obtención de fármacos que no son necesarios en el acto, sino que es posible esperar un tiempo establecido similar a cuando se pide comida a domicilio (teniendo en cuenta que el envío se lleva a cabo con repartidores).

Las medidas de sanitización y distancia social en el momento de la entrega, al igual que con cualquier servicio delivery, están garantizadas, por lo que supone un servicio aséptico que evita las grandes aglomeraciones al esperar en la fila de la farmacia y con la añadidura de que el pedido llega en perfectas condiciones, a diferencia del caso presencial en el que se corre el riesgo de que el producto disponible esté agotado.