Durante la mañana del lunes, el presidente Sebastián Piñera se refirió a la muerte de Francisco Martínez, malabarista que fue asesinado a balazos por un funcionario de carabineros en medio de un control de identidad.
Los hechos ocurrieron en la comuna de Panguipulli la tarde del viernes, y provocaron diversas manifestaciones a lo largo de todo el país en contra de la institución policial y el control preventivo de identidad.
En Panguipulli se vivió la situación más preocupante. Manifestaciones terminaron con la quema completa de la municipalidad y diversos edificios del sector público.
Piñera envió condolencias a la familia de malabarista pero defendió la medida del control de identidad: “Es un instrumento legal, es útil y necesario para proteger el orden público, para proteger la seguridad ciudadana. En consecuencia, todas las personas tienen que permitir que se practique ese control preventivo de identidad y no resistirse”.
Siguiendo dicha línea, remarcó sobre la cuestionada institución que “hay protocolos de cómo se debe hacer este control preventivo, hay protocolos que regulan el uso de la fuerza, hay protocolos que regulan el uso de armas de fuego y que está permitido solo en casos extremos, de legítima defensa, cuando está en peligro y en riesgo la integridad física o la vida de las personas”.
Además adelantó que como Gobierno solicitaron a Fiscalía investigar los protocolos y comportamiento de los funcionarios involucrados, y la institución deberá aportar todos los antecedentes del caso a los tribunales de justicia.