Este fin de semana, los talibanes se hicieron de Afganistan tras la retirada de las tropas estadounidenses. Ahí se encontraba el periodista chileno, conocido por su programas de Canal 13 «Las Últimas Tribus», Jorge Said.
El profesional de 55 años, se encuentra planificando contra el tiempo su salida del país, en medio de un caos, donde incluso personas han caído desde los aviones tras intentar escapar.
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Al momento de la escalada de violencia, Said se encontraba realizando reportajes y donde días previos le habían dicho que Kabul no caería antes de tres meses. Sin embargo, hoy día se encuentra tal como él indica, en una «situación crítica».
En entrevista con la BBC, Jorge Said relató que «los talibanes entraron hace una hora a mi hotel. Por suerte no vinieron a mi habitación».
«Mi hotel en Kabul es de alta seguridad. Hay tres puntos de control con varios guardias armados, pero cuando llegaron los talibanes, bajaron las armas y los dejaron pasar» añadió.
En ese contexto, expresó que ingresó una docena de talibanes y «uno de ellos venía armado pero nos dijeron que no querían asustar».
Sin embargo, expuso que «aquí desconfía por lo que pasó en otras provincias, donde ejecutaron a soldados rendidos y castigaron a mujeres por no llevar burka».

Intentando escapar de Afganistan
«Hay una falta de información total. Ayer estuve en el aeropuerto y hay más de 5.000 o 10.000 personas que están allá sin ningún tipo de facilidades», contó.
Agregó que «cuando llegué al aeropuerto, los militares me avisaron de que los talibanes ya estaban a dos kilómetros del aeropuerto. Fue bastante complicada la vuelta. Caminé 20 kilómetros porque el tráfico paró todo. Durante tres o cuatro horas estuvo bloqueado».
Said dijo que «daba la impresión de que los militares se estaban yendo, que entregaban la ciudad».
En medio del terror que hay en las calles, el profesional sostuvo que «para los periodistas se ha vuelto muy difícil trabajar. Es casi imposible porque nos reconocen el acento. Si nos reconocen el acento español o inglés, inmediatamente la gente se nos echa encima».
«Casi no queda un cajero con dinero. Miles de personas tratan de sacar lo último de los bancos. Ayer grabando se vino una multitud contra mí. Es muy peligroso», relató.
Sobre su salida inminente del país, indicó que «todo cambia muy rápido sobre el terreno. No sabemos lo que está haciendo la embajada estadounidense, en la que me he inscrito para salir».
«Nosotros los periodistas estamos muy preocupados por cómo vamos a irnos, aunque no creo que seamos los mayores afectados», aseguró.
Sobre lo mismo, precisó que «lo que más ocupa ahora a los talibanes es desarmar a las fuerzas armadas que estaba aquí presentes porque puede haber una guerra civil.
«Desde la embajada estadounidense la única respuesta que me han dado es si estoy dispuesto a tomar un avión en cualquier minuto. Tengo todas las maletas listas. El pasaje, por suerte, no me lo cobrarían hasta llegar a Estados Unidos», concluyó.