Una característica que tiene la comunidad de origen latino, es el seguimiento de líderes. Ellos, los latinos saben que los pueblos nunca han ganado nada ni perdido nada. Han sido líderes los autores del triunfo o derrotas.
Nuestros pueblos, no discuten doctrinas o asuntos propios de la lógica en materia pública, por ello, el líder es lo importante. Y tal es su trascendencia, que el mayor drama a de la oposición en Chile, es que tampoco tiene líderes. La totalidad de las entrevistas dadas por la dirigencia política de la izquierda moderada, lamenta la “falta de liderazgo capaz de llevar adelante este proceso”.
Se les debe venir a la mente aquel día que el PC vetó a Ricardo Lagos y, como “tontos útiles”, (perdón la forma de expresarlo pero no encontré otra), atacaron su personalidad, levantando a Alejandro Guiller, como una alternativa inexistente del primer momento que fue proclamado. Con Lagos ahora, en la presidencia, Chile sería otra cosa. La política carnivalesca, se comió lo mejor que tenían. Entonces, ¿Qué hacen? Guarnecerse detrás de ese pueblo que deambula y se siente incómodo porque lo hacen referente a cada rato, (“hablo en nombre del pueblo”… “el pueblo quiere esto..”!), mientras el país, cae en un abismo cuya profundidad, aun no logramos comprender en toda su magnitud.
El Gobierno y muy principalmente los partidos políticos que le apoyan y dentro de ellos, sus conductores nacionales, han fracasado en tal forma que es difícil, se repongan. La suma de errores en la designación de personeros públicos, a partir del Ministerio del Interior y todos sus autoridades territoriales, intendentes, gobernadores, otros, personas, que no podría calificar en sus valores pero si en sus actuaciones, no lograron nunca sintonizar con un país que se caía a pedazos, destruyendo de paso, esperanzas de millones por una vida mejor.
Qué lástima por nuestro Chile. Qué lástima por nuestro pueblo. Qué lástima por nuestros niños. Pero, se está llegando al final. El problema es quién administrará ese final. Todos sabemos que para resolver asuntos graves de una Nación, necesariamente se terminan algunas libertades.
Los países marxistas, eliminan para siempre las libertades, los otros, no marxistas, lo hacen medidos en un tiempo y luego las devuelven. Pero ambos, eliminan libertades. Es como aquellos que cometen delitos, se les suspende la libertad. En los pueblos igual, con la diferencia que aquí, no fue el pueblo el culpable, sino que aquellos que pretendieron representarlo: Políticos y también, casi más grave, la prensa que se ha engolosinado por destruirlo todo.
Los gremios y otros no contaminados, deben prepararse para reemplazar a los políticos fracasados. La Iglesias, conductoras de la necesaria Paz, hoy desaparecida por el odio. Chile está en el mundo, vivimos de él y temo que nos pueden cerrar las puertas.
Mario Ríos Santander