El subsecretario del Interior, Juan Francisco Galli, junto al inspector Richard Bórquez, jefe nacional de Migraciones y Policía Internacional de la PDI, lideraron este lunes la expulsión de 38 ciudadanos colombianos del país.
En concreto, se trata de 32 hombres y 6 mujeres , que se encontraban detenidos por delitos como robo con intimidación, trafico de migrantes y uso fraudulento de tarjetas de crédito.
Todos los expulsados no podrán volver al país en diez años, y el saldo de las penas es conmutada con la de su país de origen.
Sobre este punto, el subsecretario Galli indicó que «creemos importante que incluso durante la pandemia poder materializar expulsiones de ciudadanos que han infringido la ley o se encuentran en forma irregular en nuestro país».
Además, recalcó sobre esta problemática en particular que «para aquellas personas que ya sea cometan delitos o no cumplan con la legislación migratoria, debe haber una sanción expedita y por eso hemos insistido tanto en mejorar nuestra regulación y en generar los incentivos correctos».