La senadora de la UDI, Jacqueline Van Rysselberghe, llegó a Los Ángeles para sostener diversas reuniones en el marco de dialogar y profundizar con la comunidad la Agenda Social y el trabajo en relación a la crisis que afecta al país.
Luego de una de esas reuniones, conversó con El Contraste, donde contó que presentó una denuncia debido a las amenazas que ha recibido ella y su familia donde incluso vehículos han ido a grabar el funcionamiento de su casa, lo cual habría quedado registrado en las cámaras de televigilancia del sector.
«Presentamos la denuncia correspondiente porque nos parece que si llegara a pasar algo, esto es lo que había que hacer responsablemente. Esto pasó hace algunas semanas, donde efectivamente a través de redes sociales, no sólo yo, si no también mi familia ha sido amenazada», contó.
Van Rysselberghe contó que «lo mismo ha ocurrido en mi casa y quedó registrado en los vehículos que entraron a la zona a sacar fotos y a grabar mi casa».
«Espero que prime en este país la cordura», manifestó.
La parlamentaria y presidenta de la UDI, dijo que «no hay ningún derecho para que personas ni de izquierda o de derecha sea amenazado por nadie por el hecho de plantear lo que piensa de manera respetuosa y abiertamente. Si nosotros vamos a amenazar a quienes piensan distinto la verdad es que este país se va a destruir».
Consultada a si se sienta segura cuando transita por las ciudades, expuso que «yo camino por la calle, pero hay gente que se siente con el derecho a insultar, a gritonear y a ofender sin ninguna razón y yo a ellos no les he hecho nada. Yo he tratado de hacer lo mejor posible de representar a la gente que votó por mi, gente que cree en lo mismo que yo. Entiendo que hay quienes piensan en cosas distintas, pero las cosas no se resuelven a gritos y si queremos pacificar nuestro país y ponerlo de pie, tenemos que entender eso».
Ante esta grave situación, puso de ejemplo lo que ha ocurrido en los últimos días en el Congreso. «Yo estoy agradecida que en el Senado y con los presidentes de partido, hayamos demostrado que las posiciones distintas que pueden ser legitimas se pueden acercar conversando y con buena voluntad, lo que no corresponde es que eso se resuelva con matonaje», concluyó.