El libreto así lo establecía. Primero Macrón en Francia, luego Lenin Moreno en Ecuador, también Pedro Sánchez en España por parte de los catalanes, Trump en USA con los demócratas en el parlamento, Putin, otrora todo poderoso, hoy surgen los primeros atisbos de su destitución, luego vendrá Bolivia contra Evo.

En el Perú no fue el Presidente, la destitución fue Parlamento entero, para que hablar de Maduro y Ortega, ahí buena parte del mundo los quiera sacar del gobierno… y ahora le corresponde a Chile ¿Es nuestro país igual que el resto? Definitivamente no.

«Mi temor, es que comience una lucha callejera. Que salgan los millones que se han quedado en casa, ánimos reivindicativos, no del gobierno, sino de quienes le destruyeron sus herramientas públicas de vida. Ese es el peligro que viene».

La  crisis vivida tiene otros síntomas. De partida, la falta de conocimiento, (ignorancia), de las cosas. Los abusos que si ha existido, transversalmente. Un mundo político con un desprestigio que es difícil sustentar. Una clase media que se siente agobiada por las obligaciones económicas asumidas. La ausencia laboral de quienes, en los gobiernos, municipios, han politizado todo, marginando a los que piensan distinto, ese es quien sabe, el peor de los abusos.

Familias enteras viviendo del favor político. En realidad, abusos tan extremos que dañan la convivencia nacional. Ahora vienen las pedidas de cuenta. Al parlamentario que recibió $672.000.000 en un periodo de cuatro años por dietas directa e indirectas. Sumen ahora los periodos. Les pedirán cuenta de lo que han hecho con toda la plata invertida en ellos.

También las tarjetas de créditos. Intereses usureros. Los alcaldes tienen la potestad de iniciar acciones legales que resguarden su población de tales abusos financieros, pero no lo hacen, ¿Por qué?, misterio. ¿Será por ignorancia?.

Pero, ¿todo lo anterior que es mucho, amerita la destrucción física de patrimonio chileno, odios, y amenazas de sacar al Presidente de su administración? No, definitivamente no.

Aunque se encuentre en el libreto. Los fracasos de quienes empujan esto, son tan evidentes, que no ameritan ninguna consideración especial. Solo nos preocupan aquellos, miles, hombres y mujeres, que son útiles, sin saberlo, de otros que acicatean la destrucción. Los abusos se trasladaron a la calle. Y pretenden quedarse ahí. Cada día son mas los trabajadores que no llegan a sus puestos laborales, escolares temerosos de marchar a sus escuelas, el comercio tapiado, en fin, un caos.

Mi temor, es que comience una lucha callejera. Que salgan los millones que se han quedado en casa, ánimos reivindicativos, no del gobierno, sino de quienes le destruyeron sus herramientas públicas de vida. Ese es el peligro que viene.