En Los Ángeles, hablar de solidaridad es hablar de la Cruz Roja. Ya han pasado más de cien años desde que un grupo de vecinos decidió organizarse para brindar auxilio a quienes más lo necesitaban. Fue un 27 de agosto de 1927 cuando, en una reunión, se eligió un directorio provisorio que daría forma a la nueva filial de la Cruz Roja en la capital provincial de Biobío.
El primer presidente electo fue don Darío Barrueto Molinet, quien, por motivos de salud, no pudo ejercer. Así, la responsabilidad recayó en Jenaro Arriagada García, cuyo nombre quedó grabado en la historia local como el primer líder de la institución. Desde entonces, la Cruz Roja comenzó a escribir una historia de servicio que, aunque enfrentó periodos de receso, logró consolidarse definitivamente en 1958, marcando el inicio de una labor que hasta hoy sigue siendo indispensable.
Más de un siglo después, las banderas de la solidaridad y la ayuda humanitaria siguen ondeando en Los Ángeles. Berta Carrasco, presidenta actual de la filial, señala que se reunieron para celebrar un día de mucha felicidad, ya que cumplieron 101 años en la ciudad como Cruz Roja Chilena. Carrasco recuerda cómo la institución siempre ha estado presente en los momentos más difíciles: terremotos, pandemias, incendios y fríos extremos.
“Nosotros siempre hemos estado presentes en los tiempos de desastre, de pandemia, ya sea provocados por el hombre o por la naturaleza. Aprendimos de nuestras antecesoras, de esa vieja escuela de apoyo y sacrificio, y eso es lo que hoy entregamos a las nuevas generaciones”, explica la presidenta.


El trabajo de Cruz Roja
El trabajo de la Cruz Roja en la actualidad ha cambiado. Hoy se enfocan principalmente en capacitaciones y en enseñar todo lo relacionado con la salud, porque muchas de las jóvenes voluntarias prefieren el trabajo en terreno y otras entidades se encargan de ello. “Los jóvenes quieren estar en terreno, pero muchas de nosotras ya somos voluntarias adultas y eso nos dificulta. Aun así, cuando surge una emergencia, la comunidad nos apoya y se suma a nuestras labores”, afirma.
Los recuerdos recientes traen a la memoria los incendios forestales del verano, donde la Cruz Roja jugó un rol de apoyo logístico fundamental. “No podemos estar en la línea de fuego como los brigadistas, pero sí apoyamos con agua, medicamentos y barras energéticas, que son vitales para quienes pasan largas jornadas combatiendo el fuego”, relata Carrasco.
Lo mismo ocurrió en invierno, cuando las bajas temperaturas obligaron a activar el protocolo de Código Azul en la ciudad. “Acompañamos a las personas en situación de calle, apoyando con lo que estaba a nuestro alcance. El frío fue tremendo, pero estuvimos presentes”, agrega.
Pese al paso del tiempo, el espíritu solidario de la Cruz Roja en Los Ángeles sigue intacto, y se ha confirmado la invitación a la comunidad. “Siempre hemos contado con el apoyo de la gente. Estamos en San Martín 301, esquina Plaza Pinto. Invitamos a las personas a acercarse, ya sea para integrarse como voluntarios o para pedir la ayuda que necesiten. No pierdan cuidado, que siempre vamos a estar presentes”.
Entre recuerdos históricos y el compromiso de las nuevas generaciones, la Cruz Roja en Los Ángeles celebra sus 101 años, reafirmando que la solidaridad no pasa de moda y que la institución sigue siendo un faro de esperanza en la provincia de Biobío.



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