Ex director de la PDI Héctor Espinosa corrupción
El ex director de la PDI deberá enfrentar graves cargos de corrupción.

Una querella por malversación de caudales públicos, falsificación de instrumento público y lavado de activos, enfrenta el ex director de la PDI, Héctor Espinosa Valenzuela.

En el detalle, de la acción interpuesta por el Consejo de Defensa del Estado, se establece diversas acusaciones que pesan en su contra.

Según se indica, el querellado «en el proceso de rendición genérica, secreto y anual de los gastos reservados ante la Contraloría General de la República, falsificó y/o utilizó declaraciones juradas mendaces de buena inversión, lo mismo con relación a su propia institución, donde además, para justificar cada solicitud mensual de egresas de gastos reservados, otorgó certificados mendaces, a través de los cuales declaraba que los dineros solicitados, que en promedio ascendían a $30 millones habían sido invertido en gastos reservados, cuestión que no era efectiva».

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Pero eso no sería todo. El fiscal de Magallanes, Eugenio Campos, solicitó que se fije una audiencia para su formalización, en la causa que apunta a dos personas, por un monto que supera los $140 millones de pesos. Se trata de su esposa María Neira Cabrera y su ex funcionario de confianza, Eduardo villablanca. Este último figura en calidad de «testigo clave» por su relato.

De acuerdo a la declaración de este último, «en diversas oportunidades, a solicitud del señor Espinosa, que en realidad yo consideraba una orden, me correspondió hacer depósitos en efectivo en su cuenta del BancoEstado, y en el Banco Chile, en el caso de su cónyuge».

Villablanca añadió que «sí, eran montos millonarios, por $2 millones, $3 millones. Estos dineros eran en efectivo. Él ingresaba a mi oficina, que está muy cerca de su oficina, que tenía una conexión interna con la mía. Para contextualizar, transitaba por su misma dependencia, y llegaba a la mía. Él llegaba con los dineros en efectivo en la mano, y me los pasaba con las instrucciones de cuánto debía depositar en cada cuenta. Quiero precisar que, generalmente estos dineros eran entregados en mi oficina, pero puede haber sido en su oficina también, en alguna otra ocasión».

El modus operandi de la operación del ex director de la PDI

Respecto a la forma en que operaba el ilícito, se indicó que se concurría a la casa matriz del BancoEstado. Esta acción la hacía mensualmente el funcionario Giordano Lanzarini, ayudante del director general Marcos Vásquez. Luego, lo hacía «Eduardo Villablanca Inostroza, previa coordinación con funcionarios del área de finanzas de la PDI. En el BancoEstado entregaban físicamente el dinero, siendo atendidos por una ejecutiva, con la que bajaban a la bóveda y retiraban el dinero ($30 millones aproximadamente)».

Este monto «era entregado en fajos envueltos en nylon más algunos billetes sueltos, pero en fajos. Luego, los dineros retirados desde el banco se entregaban al director general de la PDI, en su oficina, en la Dirección General, tal cual habían sido recibidos».

Los 1.300 millones en gastos reservados

También, según detalla la acción en contra del ex director de la PDI, los egresos por concepto de gastos reservados, tendrían inconsistencias.

«Entre el 19 de junio de 2015 y el 13 de noviembre de 2018, en su calidad de director general de la Policía de Investigaciones de Chile solicitó y recibió del departamento de tesorería de la PDI, por concepto de gastos reservados, 36 cheques, de los cuales 9, a lo menos, fueron recibidos por el querellado Eduardo Villablanca Inostroza. Dichos cheques fueron cobrados por caja en la casa matriz del BancoEstado. Luego, fueron entregados en efectivo en su oficina ubicada en calle General Mackenna 1370, de la comuna de Santiago, por un monto total de $1.306.033.000″.

Sin embargo, en sus declaraciones, la ex autoridad habría falsificado y/o utilizado declaraciones juradas mendaces correspondientes al lo menos entre 2015 a 2017. Pese a que no se sabe el destino de los dineros, Espinosa aseguraba que «los gastos reservados informados se emplearon en los fines propios de la Policía de Investigaciones de Chile y a las misiones que le son inherentes relativas al orden público y seguridad interior y exterior del país».