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En el Juzgado de Garantía de Arauco se está llevando a cabo la audiencia de formalización de Jorge Eduardo Escobar, único detenido por la muerte de Tomás Bravo, menor de tres años cuyo cuerpo se encontró tras más de una semana de intensa búsqueda en el sector rural de Caripilún.

Se trata del tío abuelo y la última persona que estuvo con Tomás. De acuerdo a su testimonio, juntos fueron a buscar unas vacas en el predio de la familia; fue en esos momentos que dejó solo al menor por algunos instantes, y a su vuelta ya no había rastro alguno.

Hasta el momento, el detenido no ha confesado su participación en los hechos, mientras que diversos familiares (como su hermana e hijo) aseguran confiar en su inocencia.

Sin embargo, esto no fue considerado por el fiscal de la investigación, José Ortiz, quien solicitó la medida de prisión preventiva para Escobar, quien está siendo imputado por el delito de homicidio simple. Además detalló que la muerte de Tomás se produjo por asfixia con un elemento elástico.

Ortiz partió relatando que el pasado 17 de febrero «el imputado traicionando esta confianza, depositada por la madre del niño, lo trasladó a un sitio aproximadamente a dos kilómetros de la casa familiar».

«Aprovechando la ausencia de personas y lo desolado de este, valiéndose de la superioridad de su fuerza y en razón de esto, obrando sobre seguro y con la intención de matar, ejerce sobre el niño maniobras de introducción de algún elemento de carácter contundente, elástico, no determinado en su boca, generándole una asfixia que posteriormente le genera la muerte», detalló.

Cabe señalar que la audiencia aún se está realizando. Familiares de la víctima y el imputado narran su versión de los hechos. Todos coinciden que Jorge Escobar salió del predio en compañía del menor, siendo la última persona que estuvo con el.