En el 4º Juzgado de Garantía de Santiago se está realizando la formalización en contra de Nano Calderón, a quien se le imputa el delito de parricidio frustrado.
Durante la audiencia, se mostraron imágenes del departamento de Hernán Calderón tras el ataque, que reflejan la violencia con que actuó su hijo.
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Además, Fiscalía leyó declaraciones de Raquel Calderón, que dejan en una muy mala situación al joven de 23 años.
«Hernán comenzó en su etapa adolescente a interesarse por la vida ‘Rápido y Furioso’ a tener admiración por ese tipo de vida… comenzó a tener armas, maripozas, manoplas, municiones», indica el relato.
En la misma línea, agregaron que «ingresó a un club de tiro, comenzó a configurar una personalidad de ganster mostrando dinero y siempre zafándose de los problemas de autoridad con la intervención de su padre, tiene una fijación con Pablo Escobar y el Chapo Guzmán».
Además, detalló que su primera arma la tuvo a los 12 o 13 años, e incluían mariposas , manoplas y corta plumas.
«En el colegio siempre se agarraba mucho a combos… salía con manoplas y decía que se moría de ganas de agarrarse a combos con otro hueón», cierra el testimonio.