El pasado sábado, el gobierno colombiano, confirmó la captura de Otoniel, el narcotraficante más peligroso del país cafetero.
Su nombre, Dairo Antonio Úsuga, ha escrito un nuevo capítulo en el mega narcotráfico que nunca ha podido cesar en centroamérica. Por lo anterior, había una recompensa de 5 millones de dólares por su captura.
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Este golpe al narcotráfico mundial, tardó más de 7 años y finalizó el pasado 23 de octubre. El operativo fue encabezado por Fuerzas Militares de Colombia quienes buscaban dar con el lider del denominado «Clan del Golfo».
Sobre esta organización criminal, pesan diversos delitos, tales como homicidios, extorsiones, tráfico de armas, secuestro, terrorismo e incluso el reclutamiento de menores. En total, tiene 120 procesos judiciales abiertos, por lo que arriesga una larga vida tras las rejas.

De guerrillero de izquierda a paramilitar de extrema derecha
Antes de transformarse en un mega narco multimillonario, Otoniel fue un campesino con una larga trayectoria. Comenzó como un guerrillero de la extrema izquierda y terminó como un paramilitar de extrema derecha.
De acuerdo a los organismos norteamericanos, este capo de la droga, el cartel es extremadamente violento para controlar los laboratorios de cocaína.
Solo como ejemplo, logró igualar a Pablo Escobar, tras ser sindicado como el más importante narcotraficante del siglo. De hecho, fue el propio presidente Iván Duque quien comparó su detención con la de «El Patrón», en 1993.
Su fortuna actual es práctricamente incalculable. Solo como ejemplo, al año 2015 las incautaciones de la policía entre propiedades y drogas, superaban ampliamente los US$600 millones de dólares.

El nuevo Pablo Escobar
Lujos, un imperio narco presente en 1.102 municipios cercanos al Océano Pacífico, fueron parte de su estrategia para sacar sus cargamentos de droga.
Para ello, contrató a bandas callejeras para que a su nombre – igual que Pablo Escobar – realizaran actividades de sicariato, extorsión y tráfico.
Utilizó tácticas guerrilleras para burlar a la fuerza pública. Generalmente viajaba a pie o en mula y nunca dormía dos noches seguidas en el mismo lugar. Gracias a esto, Otoniel logró burlar por largo tiempo a la justicia.
Ahora, se cree que su puesto en la organización, lo heredará Jobani de Jesús Ávila, conocido como «Chiquito Malo». Mientras, dentro de los próximos días Otoniel será extraditado a EE.UU.