Primero fue el New York Times, después The Telegraph y ahora las máximas autoridades del Reino Unido. El proceso de vacunación nacional es seguido por todo el mundo, aunque su ejemplo no es el más positivo.
Pese a que el país lidera en cuanto a la vacunación, en las últimas semanas ha superado varios récords de contagios diarios, la ocupación de las camas UCI está al límite de su capacidad y millones de personas están en confinamiento, afectando nuevamente sus ingresos económicos a más de un año que la pandemia comenzara a hacer estragos en el país.
En esta ocasión, los encargados de poner como ejemplo al país, fueron Boris Johnson, primer ministro del Reino Unido, y Chris Whitty, consejero de Salud, mientras anunciaban la apertura de bares, gimnasios, peluquerías y otros recintos que estaban con restricción.
A la fecha, el Reino Unido supera las 30 millones de personas vacunadas con la primera dosis, pero llaman a la calma. Y para ello, utilizan a Chile, que pasa por un colapso sanitario y que contrasta con la actitud exitista y confrontacional del ministro de Salud, Enrique Paris.
El asesor de salud partió detallando la situación que atraviesa Chile e Israel: «En Israel los números han disminuido y se han mantenido abajo, mientras que en Chile, donde se ha hecho un gran esfuerzo por vacunar a gran escala, no se ha tenido el mismo efecto hasta ahora».
Siguiendo dicha línea, remarcó que «no basta con vacunar a las personas para que esto se termine y creo que Chile es buen ejemplo de esto”.
La autoridad remarcó que se debe aprenden de estos países para no volver a cometer los mismos errores: «Es debido a las vacunas usadas? ¿Es debido al momento en que comenzaron a desplegarse? ¿Es debido a interacciones particulares con otras variantes? No sabemos aún».