Lo que era un tradicional paseo de cacería por el bosque, se transformó en una verdadera tragedia familiar.
Un padre de 63 años mató a su hijo de 28 luego de confundirlo con un ciervo mientras participaban de una tradicional actividad en la ciudad de Ohio, Estados Unidos.
Los hechos ocurrieron el pasado dos de diciembre, cuando la familia se juntó con un grupo de amigos para salir cazar. Llevaban décadas haciéndolo. La confianza en exceso terminó constando caro.
De acuerdo a medios locales, todo ocurrió en una zona boscosa del norte de la ciudad a eso de las seis de la tarde, cuando el sol estaba cayendo. La víctima dejó pasar un importante detalle.
Era plena temporada de caza de ciervos, y los asistentes deben usar un chaleco naranja para poder diferenciarse de los animales. Andrew Smith no lo llevaba, su padre disparó y cuando lo encontraron ya no tenía signos vitales.
No se trata de un caso aislado, aunque tampoco es tan frecuente, teniendo en cuenta que en Ohio hay más de 500 mil cazadores y al año ocurren cerca de 13 incidentes similares.