Una fuerte amenaza realizó el presidente de China, Xi Jinping, a los médicos chinos que pretendan colaborar con la Organización Mundial de la Salud, en la investigación que se realizará en ese país sobre el inicio del Covid-19.

La sentencia es clara: Si desobedecen, pueden ser acusados de espionaje y condenados a muerte.

Según informó el medio Kyodo, «las autoridades de China emitieron una orden de mordaza sobre el virus a los médicos en Wuhan», con la cual se les ha instruido a los facultativos la prohibición de entregar o revelar cualquier tipo de información sobre lo que vieron en los inicios de la pandemia o cuando los casos estaban fuera de control.

De acuerdo al citado medio, se denunció que «la orden de mordaza se emitió alrededor de agosto y septiembre», meses en que el gobiero de Xi fue felicitado por diferentes naciones por el control del virus.

«Un médico en Wuhan dijo que las autoridades de salud le dijeron que sería castigado por la ley si revelaba su experiencia, y si se le acusaba de espionaje, se le podría imponer la pena de muerte», expuso Kyodo.

No es primera vez que se conoce situaciones donde el gobierno chino busca impedir conocer la realidad de lo ocurrido con la pandemia, tal como el doctor Li Wenliang, quien alertó de la situación en diciembre de 2019, sin embargo, las autoridades y la policía lo silenciaron en enero, prohibiendole difundir la noticia. Más tarde, el profesional murió de esta misma enfermedad.