Puede resultar increíble e insólito que en pleno 2020 se discutan este tipo de situaciones, pero sin duda es una realidad latente que afecta a millones de mujeres en el mundo: La mutilación genital femenina.
En esta oportunidad, el Gobierno de Sudán marcó un hito histórico en relación a los derechos humanos, ratificando una ley que penaliza a quienes cometan este acto contra las pequeñas.
Para lograrlo el gabinete debió aprobar diversas enmiendas al Código Penal sudanés y así permitir castigar a quienes realicen este procedimiento.
Junto con ello, se permitirá la libre circulación de las mujeres, no siendo necesario que pidan permiso a los hombres de sus familias para viajar.
Cabe indicar que la mutilación genital femenina, es un ritual que se hace cuando las niñas aun son pequeñas – de unos 11 años – afectando a 9 de cada 10 niñas y que a partir de ahora, la Justicia de dicho país africano dictaminó que «socava la dignidad de las mujeres».
Quienes insistan en realizar este procedimiento, arriesgan hasta 3 años de cárcel y los hospitales que se presten para este ilícito serán clausirados.
La Unicef valoró la medida, expresando que «esta práctica no es solo una violación de los derechos de todas las niñas, es perjudicial y tiene graves consecuencias para la salud física y mental de las niñas», expuso Abdullah Fadil, representante de Unicef en Jartum.