La historia de un perro y su dueño ha recorrido el mundo entero, luego de que se hicieran viral por una peculiar conducta. El propietario habría gastado cerca de 300 mil pesos porque el animal no dejaba de cojear.
Para sorpresa de todos, la extraña dolencia resultó ser solo la imitación que el amigo canino hacía del dueño, Russell Jones, quien luego de que su video llegara a más de dos millones de visitas comentó que: “me costó 300 libras en honorarios veterinarios y radiografías, nada malo solo simpatía. Lo amo.”
Según declaraciones del medio Mail Online de Inglaterra, que dio a conocer el caso, existe evidencia de que los perros imitan a sus dueños.