El acuerdo

El acuerdo

El título fue rimbombante: “Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución”. Del millón doscientos mil, que dijeron se convocaron en Plaza Italia, un millón volvió a sus casas. “Por fin se pusieron de acuerdo los parlamentarios y el Presidente”. Fue la voz nacional.  Yo también. Esa misma noche leía su redacción a la par de una foto en que nadie quedó afuera, salvo comunistas y otros útiles, que no les gustó.

Los “concertacionistas”, que recuerdan sus éxitos de gobierno, (uno de ellos haber redactado una nueva Constitución, retirar el nombre de Pinochet y luego un discurso del Presidente Ricardo Lagos, (que se le echa de menos), proclamando, “hoy tenemos una Constitución democrática”…yo estaba ahí, nadie me cuenta cuentos y también voté y redacté algunos artículos, como “constituyente”, en la Constitución que nos rige... los convocantes digo, habían impulsado con Chile Vamos este Acuerdo. El día anterior, a Chile lo quemaban, ardían iglesias, universidades, estaciones del metro, vándalos quemaban carabineros.. un caos. El Presidente, bastante inútil, desapareció. Quedaba el Acuerdo. Hubo algo de paz. ¿Porqué?

Ya lo digo, porque un millón volvió a sus hogares, porque alguien se hacía cargo de Chile y, por lo principal, este Acuerdo disponía tres asuntos elementales: 1.- Restablecimiento del orden público. 2.- Respeto a la Declaración Universal de los DDHH y 3.- Respeto a la Institucionalidad democrática vigente. ¿Qué mejor?.

El problema es que no se estableció el orden público, los DDHH, han sido eliminados  y el respeto a la institucionalidad vigente, no ha existido desde el 18 de Octubre hasta hoy y peor aún, no se percibe que será respetada en los días que vienen.

Entonces, el millón que volvió a sus hogares, comienza a prepararse para volver a la calle. Así es, pero ahora, con defensa real física y política. Física porque han aparecido otras “primeras filas” dispuesta a defender a Chile integralmente, y política, porque han descubierto que hay alternativas de un mejor gobierno para Chile. El Acuerdo comienza a desparecer en los hechos, nada se ha cumplido y ha surgido un nuevo ingrediente: La actual Constitución, es una buena Carta Magna. Por eso se quedó callado Lagos. El también creyó en los tres puntos incumplidos. Me “tinca” que se “amurró”. Claro, destacado como uno de los mejores gobernantes de la era pos castrense, ahora le desconocen todo.

¿Y Piñera?

Tiene una sola alternativa, ser Presidente de Chile.  El aparece en el Acuerdo, se fundamenta en su, “llamado formulado por S.E. el Presidente Sebastián Piñera” (Sic), entonces, ¿en qué quedamos?. y lo peor, es que buena parte de los mismos que él llamó, lo acusaron constitucionalmente para sacarlo de la Presidencia. En realidad, todo malo. 

Y comienza el Apruebo y el Rechazo. Una profesora, directora de una escuela, me decía, esta es una, “Constitución maldita”. Una apoderada denunciaba que, “porque yo trabajo, dejo a mis hijos solos…”. Entonces era “maldita” porque las mujeres trabajaban. Esa mujer, desesperada por la soledad de sus hijos, los llevó a la Escuela y los profesores, en huelga.

El año pasado sumaron tres meses en huelga, miles de madres, vivieron el drama de dejar solo a sus hijos. Pero era culpa de la, “Constitución maldita”. Que daño se le ha hecho a Chile. ¿Hay solución?. Sí. Los que no odian deben salir al ruedo. Volver a extender nuestras manos solidarias, serios, responsables, sin gritar, trabajar…hay que resolver qué se hace con Piñera y ese si es un problema.

Mario Ríos Santander