Columna de opinión: Mañalich manda, el resto vocifera

Columna de opinión: Mañalich manda, el resto vocifera

…Y el país está unido. Salud cumpliendo teniendo a la vista, una creciente recepción de infestados. Las Fuerzas Armadas, ordenando, conduciendo, traen paz. Hombres y mujeres preparados para la guerra, nos dan tranquilidad. Hay guerras sin cañones ni aviones de combate, son guerras creadas por la ciencia, como es hoy. Ayer, fueron, al igual que hoy, traficantes, con nuevas formas de matar. A sus municiones, les llaman “papelillos o dosis”.  Todas estas guerras las vamos a ganar.

Por de pronto ya ganamos una, las de las revoluciones. Nos quisieron cambiar la naturaleza de las cosas, borrar el alma y romper la familia. Y ganamos. En estos últimos tiempos, a la nueva revolución, se le llamó “estallido”. Llegó acompañado de destrucción caos y mucho odio. Algunos del mundo político, de mirada corta, ajeno a lo que venía y de donde venía, se sumaron a calles repletas de gritos y consignas. Solo titulares, ninguna solución. Fracasaron. Y también vamos a ganar. 

Ya lo dijimos, el país está unido. Y pareciera que será necesaria aun mas unidad. Si, porque hay cosas que no esperan. El estómago, no espera. Es necesario el alimento y para ello, el trabajo, la calma laboral es básica. Los emprendedores hay que cuidarlos, los trabajadores, mucho mas.

Empleadores, empresarios, tienen la oportunidad de ser ellos y no otros, los autores de un mejor destino social. El mundo político, asumir sus irresponsabilidades. Me encontré con los nuevos sueldos municipales. Los alcaldes, en medio del caos, se subieron sus sueldos y los de que le siguen en el municipio. Ricos por secretaría.  Mala cosa. Después habrá que verlo.

Ahora está el virus y el país se ha unido en torno a su cuidado. Mañalich manda y hay que hacerle caso. Nada es más importante que cuidar la casa y cumplir con todo lo que se nos dice. Ojalá Piñera hable menos y no se ponga celoso con Mañalich. Los alcaldes, engolosinados con sus nuevos sueldos, guarden algo más de silencio. Y los concejales, que ya se acercan a los 800 mil de dieta mensual, trabajen, programando lo que vendrá después de la pandemia, otro Chile. Coméntenos, porque supongo tienen opinión, como se enfrentará esta nueva etapa de nuestro andar comunal. Sus proyecciones, ilusiones.

Mañalich manda y hay que hacerle caso.

Mario Ríos Santander