Juan Patricio Carvajal Tapia falleció el domingo a las 22 horas en la Vega Techada | Foto: El Contraste.cl

El pasado domingo 09 de agosto, cuando las familias ya se encontraban en sus casas, el reloj marcó las 22 horas y se inició el toque de queda. Las calles céntricas como cada día estaban desocupadas, el frío abundaba y ahí, entre tamaña ciudad, un hombre se sujetaba a una reja de la Vega Techada.

Se trataba de Juan Patricio Carvajal Tapia, de 53 años, un hombre en situación de calle que, prisionero del alcoholismo, terminó desplomándose en la más absoluta soledad. Su destino estaba escrito como ocurre con muchas historias similares. Pasaron más de 10 horas para que alguien se percatara que estaba muerto y no durmiendo.

Sin embargo, detrás de este hecho hay una historia desconocida. Juan terminó en la calle luego de 19 años como funcionario de carabineros, donde alcanzó el grado de Cabo 1º.

Su labor se vio truncada el 15 de agosto de 2011, cuando el entonces funcionario, protagonizó un accidente en estado de ebriedad en avenida Alemania, donde derribó un poste de electricidad.

Este hecho puso término a su carrera funcionaria, ya que ante la gravedad, el Prefecto de ese entonces, Coronel Pablo Sepúlveda, determinó darlo de baja inmediatamente. Él no apeló, asumió su sanción.

Luego de esto, las malas decisiones, lo llevaron a profundizar el consumo de alcohol. El 26 de septiembre de 2012, fue detenido por los hechos ocurridos en 2011, luego que permaneciera en rebeldía, tal como consta en los documentos del poder policial.

Ahí finalmente se le condenó a 41 días de prisión y una multa de 1 UTM. Después de eso, una cadena de infortunios y errores, lo llevaron a la calle, luego de vivir en una casa en el sector de Chacayal Norte.

Este 2020, en algunas ocasiones llegó voluntariamente, como lo hacen todas las personas en situación de calle hasta el albergue dispuesto por el gobierno para brindar apoyo en las frías noches. Jamás se le negó un plato de comida, un té caliente y una cama. Pero el domingo 09 de agosto, prefirió quedarse deambulando y bebiendo, hasta que se desplomó en el suelo.

El ex carabinero, convertido en indigente debido a su opción y vicio, simplemente descansa de sus errores, pero no somos quién para juzgar.