Cada día, tras escuchar el reporte diario de las autoridades de Gobierno y a nivel regional, pareciera que el proceso de trabajo funciona perfectamente, sin embargo, la realidad es muy diferente. Las situaciones a las que se ven enfrentados los contagiados que son «ciudadano de a pie», dista mucho de aquellos discursos que aseguran que todo está en orden.
Es la historia que le tocó vivir en el Cesfam Nororiente de Los Ángeles a Carlos Fuentes, quien que se contagió de coronavirus junto a su esposa y tres hijos. No tienen clara la trazabilidad, pero aseguran que desde la llegada de la pandemia, habían respetado estrictamente todos los protocolos como familia.
Él trabaja para una empresa constructora y hace unas semanas, luego de tener síntomas y hacerse el PCR, el día 14 de junio le informaron que era positivo para Covid-19, por lo que le dieron su licencia médica, que se extendió hasta el sábado 27 de junio. Por lo tanto, este martes 30 debía reincorporarse a sus funciones.
Todo el proceso lo tenía tranquilo, ya que se había ajustado a un estricto protocolo y del cual destacaba la preocupación y buen trabajo del Cesfam nororiente para hacer el seguimiento de su condición. Sin embargo, todo se transformó en una pesadilla, luego de acudir al Consultorio a pedir su alta para regresar a su trabajo, en cosa de minutos se vio rodeado por carabineros.
«A mí me hacia seguimiento un Kinesiólogo, me llamaba todos los días y el día viernes me llamó y me dijo que yo ya estaba bien y podía estar en una alta probable, y que el martes fuera a pedir mi certificado de alta al consultorio», contó.
Agregó que «yo le comenté que en el trabajo me lo exigían (el certificado) para ellos tener un respaldo de que estaba de alta y que estuve en cuarentena. Como estaba de cuarentena hasta el sábado 27, yo esperé hasta el martes, hoy día, y fui al consultorio a solicitar mi certificado de alta».
SU VISITA AL CONSULTORIO
Al llegar, se acercó a una persona que filtra el acceso al recinto. «Ellos atienden con la reja cerrada, ya que allá tienen un toldo donde la gente se ubica. Ahí salió una niña, después salió un joven y después salió una enfermera que se llama Laura Castillo y no me dejo ni hablar. Sumamente prepotente, llamó a Carabineros y yo educadamente le dije el motivo de porqué estaba ahí, pero no me escuchó. Inmediatamente llamó a los carabineros y les informo que yo había quebrantado la cuarentena, que yo no estaba de alta y que yo no había cumplido nada».
«Los Carabineros, llegaron dos motos, una camioneta, una comisión civil y después otro auto de la comisión civil», expuso.
El afectado relató que «parecía un operativo antidrogas, habían 6 – 7 Carabineros y me dijeron que yo había cometido una falta grave, que me iba detenido a la Comisaría, que iban a llamar al Fiscal, y que yo pasaba a control de detención porque había cometido un delito».
«Yo estaba tan nervioso que yo le explicaba e incluso llame al kinesiólogo, le conversé el tema y él estaba en cuarentena preventiva, ya que días atrás hubo un probable en el consultorio y el estaba trabajando ahí esos días, y el habla solamente de su domicilio e informa al consultorio», expresó.
Carlos sostuvo que «le dije señorita mire aquí estoy hablando con el kinesiólogo para que escuche en altavoz. Que no, no, no, súper prepotente. Ahí los Carabineros me decían que yo era porfiado, que había infringido la cuarentena, que era irresponsable, y le dije, disculpe, pero en ningún momento e infringido la Cuarentena, yo he estado en mi domicilio, le dije, yo vivo acá en la Villa España, llevo 14 días en mi casa, me llamaban, y ella hasta el ultimo momento, que no, que no, que no, que yo era el culpable».
¿EN QUÉ TERMINÓ TODO?
Finalmente, Carlos logró conversar con los carabineros, quienes indicaron que no lo llevarían detenido pero que debía caminar hasta su domicilio de regreso y guardar resguardo hasta el 10 de julio.
«Les dije que yo fui a pedir solo mi certificado de alta, porque se me había acabado mi cuarentena y tenía que regresar a trabajar, se me hizo el seguimiento, me dio el visto bueno el kinesiólogo, que me dijo ‘Don Carlos, usted el día martes puede ir al Cesfam Nororiente a solicitar su certificado de alta para que lo presente en el trabajo’, y ahí el tema es que los Carabineros, bajaron el temperamento conmigo después de que yo hable con ellos, y me vieron que yo estaba sentado, y me dijeron que, por esta vez no me iban a llevar detenido», indicó.
EN EL LIMBO Y CON POSIBILIDAD DE PERDER SU TRABAJO
Hoy la situación de Carlos Fuentes es aun más compleja que la misma pandemia que afortunadamente no generó graves síntomas en él ni su familia. Esto porque ya no tiene licencia médica vigente, ni cómo justificar su ausencia al trabajo. Ahora, tampoco tiene un alta médica, por lo que no puede reincorporarse».
«Quedé así, en el limbo, no sé qué va a pasar conmigo, si me van a dar o no mas licencia, porque se terminó el 28, empezó el 14 hasta el 27 y debería haber vuelto hoy día», dijo.
Agregó que «hoy me llamaron (la jefatura) por el tema de que yo no había ingresado, y yo les dije que yo iba a ingresar más tarde, ya que estaba esperando el documento en el consultorio, y después pasó todo esto en la mañana, y tuve que llamar para allá porque no puedo ir así, no pude asistir a trabajar, porque no tengo el certificado de alta».
«Esto fue una negligencia que cometieron ellos, en ese sentido en el consultorio. Ah y lo que me dijo el kinesiólogo, él mando todos los correos con mi seguimiento, eso es un error de ella, de la enfermera, la Señorita Laura Castillo, ella fue la que cometió el error», concluyó.
RESPUESTA DE LA DIRECCIÓN COMUNAL DE SALUD
El Contraste, explicó la situación vivida al área de comunicaciones de la Dirección Comunal de Salud, quienes indicaron vía telefónica que la directora del Cesfam, había recabado los antecedentes del caso y que todos el procedimiento realizado por la enfermera del Cesfam Nororiente se había ajustado a los protocolos establecidos por la autoridad y la normativa.
Sin embargo, no se indicó qué ocurrirá con su alta médica, su extensión de cuarentena ni la licencia médica.