Una serie de diferencias, según acusó el párroco de la Iglesia Cristo Rey de Laja, Jaime Abello Aravena, terminaron con su salida del cargo, luego que el obispo Felipe Bacarreza le comunicara que no renovaría su permanencia en el lugar, por considerar que no es de su confianza.
Según contó tras la eucaristía online realizada por motivo del coronavirus, las diferencias comenzaron cuando el obispo pretendió construir una capilla de más de 100 millones de pesos al costado de la parroquia, lo que no gusto a los fieles.
El sacerdote, expresó que «es verdad que el padre se va, así es, el padre se va. El padre ya no es el representante legal de la parroquia».
«Muchos dirán ‘qué raro, tan de repente’, y yo igual tengo esa impresión. Yo pensé que esto podía suceder, antes, un año atrás, pero había algo de por medio, un decreto que en me nombran párroco por 5 años y esos se cumplieron el 25 de marzo».
«Como dije, se cumplió el plazo los 5 años y el 18 de marzo se me mandó (por parte del Obispo) un correo diciendo ‘Te recuerdo que el 25 de marzo vence tu nombramiento y no tengo la intención de renovártelo porque no me representas, etcétera».
Frente a eso, el cura explicó que «si el obispo señala que yo no lo represento o que muchas veces quise llevar la parroquia lejos del obispo y contraria al obispo y que él hacia las cosas de la iglesia… Yo no sé, ¿acaso las misas no son como se hacen en otra parte?, ¿los bautizos no son como son en otra parte? él mismo vino a confirmar las últimas veces y la parroquia que tuvo más confirmaciones fue esta, entiendo que fueron 234 en el año».
EL CONFLICTO
Según contó el sacerdote, «él quiso de una manera poco fraterna construir una capilla al lado del templo y toda la gente reaccionó. Yo fui el primer sorprendido porque yo pensé que esto se sabía de antes, bueno, construir un edificio que costaría más de 100 millones independiente de que lo pagaban todo de afuera, para hacer lo mismo que hacemos aquí y en María Reina o San José y la gente se expresó de manera escrita».
«Él desconfió de esa consulta que hizo la comunidad al principio cuando solamente 10 personas de 500 dijeron dijeron que si se hiciera la capilla y él mando a un sacerdote y a un diácono de su confianza para que hicieran la encuesta y a la que habrían respondido unas mil personas y solamente 18 dijeron que estaban de acuerdo», aseveró.
«Pero eso no quedó así, generó un malestar no expresado y como dice el Bombo Fica nuestro comediante: Sospechosa la cuestión. Que justamente ahora, justito cuando se cumple el plazo unos días antes se me comunique que debo abandonar la parroquia».
El padre Jaime añadió que «ahora uno se podría preguntar por qué ahora, lo que a cualquier sentido común le viene la pregunta, mucho sacerdote me dice y cómo ahora que estamos en esta situación donde hay que estar más unidos que nunca, ayudando unos con otros los que nos conocemos, para salir adelante con esto, entonces, justo ahora. Bueno, porque seguramente, pienso yo, estaba al acecho porque si lo hacia antes era demasiado evidente y segundo que como había un decreto de por medio tendría que haberme hecho un juicio y para hacer un juicio hay que tener elementos y probarlos y como no los hay sabía que no resultaría y lo mejor era esperar que se cumpliera el plazo y está dentro de esas facultades hacer el cambio de párroco».
«Es sospechoso, qué motivaciones puede haber detrás, no lo sé, pero coincide con que me ha expresado en que no lo represento en sus ideas pastorales y yo lo único que he hecho distinto a la Iglesia es que los respeté a ustedes», enfatizó con dureza.
«Ustedes dijeron que no era necesario una capilla porque tenían muchos lugares para rezar y que era escandaloso aparecer con una construcción de 100 millones de pesos cuando hay tanta gente que para hambre, que sufre, que incluso (los recursos) se podrían poner al servicio de la salud ahora», arguyó.
«Hay tanta gente cuando uno la ve cuando visita sus casas, que pasan muchas necesidades y con generosidad pagan su 1% o pasan su platita y les damos esa imagen de ostentación con una construcción de millones de pesos al lado», señaló
«Sobre este comentario se me ha dicho que no le tengo amor a la eucaristía, pero si no le tuviera amor a la eucaristía no estaría aquí y si no estuviera convencido de mi sacerdocio estaría haciendo otra cosa hace mucho tiempo, pero amo mi Iglesia, la del señor, sus hijos y Dios mediante moriré en el esto», aseguró.
Finalmente, envió un mensaje donde considera que fue utilizado, ya que cuando anteriormente el Obispo Bacarreza decisió sacar a otro sacerdote, la comunidad se alzó y como él era conocido, fue usado como «carne de cañon», para calmar la situación.
«A veces siento que me utilizaron, porque me mandaron a apagar un incendio y cuando el incendio se apaga el tonto útil ya no sirve, sobre todo cuando hay una situación donde él no me sirve entonces, yo fui delegado por el señor obispo con ciertas incomodidades para integrar una comisión cuando el padre Felix Eicher se decidió traerlo de vuelta a Los Ángeles para que se hiciera un tratamiento más complejo».
«El obispo no me ha dicho qué me va a encomendar, dice que tenemos que conversar para ver qué servicio, esperemos que sea de Dios porque yo me consagré a Dios y trabajo para Jesucristo no para el señor obispo, bajo la guía del obispo cuando se ajusta al evangelio».
«Uno de los grandes errores de la iglesia es lo que señala el clericalismo, donde el religioso (el obispo) decide la verdad encarnada y los demás simplemente tienen que obedecer a ciegas», remató.
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