Eran cerca de las 3:15 de la madrugada cuando un conductor de 56 años, identificado como C.P.Q.V abordo de una imponente Ford Ranger de color rojo circulaba en estado de ebriedad y se encargó de no pasar inadvertido entre quienes pudieron observarlo en el acceso norte al radio urbano de Los Ángeles.
Contra el tránsito y con una conducción totalmente zigzagueante, el hombre oriundo de San Pedro de la Paz, transitó 1,6 kilómetros desde el Servicentro Copec de avenida Sor Vicenta con Las Industrias, hasta el terminal Turbus.
Ahí, el individuo cambió de pista y literalmente se subió a la vereda para terminar generando daños al kiosko ubicado detrás del paradero del Terminal Rodoviario y provocando daños a la reja de las instalaciones de la empresa Aitue, tal como registró el usuario de Twitter, Daniel Jiménez.
Según contó, el individuo que a penas podía sostenerse en pie, quiso zafar del control policial, indicando que «el personaje tomó el teléfono y dijo que llamaría a un general de carabineros, con el cual había estado recién compartiendo … Eso causó risa a la policía. ‘Si, hágalo nomas’. le dijeron».
El conductor fue detenido por conducción en estado de ebriedad y marcó 1,89 gramos por litro de sangre, lo que equivale aproximadamente a 8 copas de vino. Tendrá que enfrentar a la justicia y por ser primera vez, arriesga una suspensión de licencia por dos años.
Afortunadamente, su irresponsable conducta no causó daños a personas.