Brian Romero, director del Complejo Asistencial Víctor Ríos Ruiz de Los Ángeles. | Foto: El Contraste.cl

El director del Hospital Víctor Ríos Ruiz de Los Ángeles, Brian Romero, se refirió a la polémica ocurrida al interior de la sala de urgencia del recinto asistencial el pasado fin de semana y parte de la jornada del lunes, donde según pacientes y algunos funcionarios que contactaron a nuestro medio, simplemente «el lugar colapsó».

Decenas de pacientes en pasillos, camas «virtuales» en el sistema de ingreso ante la falta de espacios y una serie de cirugías en espera, fueron la tónica que acompañó tres días seguidos al área, con un peak de más de 60 personas el día lunes, al principal centro de urgencia de la zona cordillerana del Biobío.

Este martes, la autoridad del Complejo Asistencial, salió a explicar lo sucedido, quien aseguró que se trató de algo completamente excepcional. «Particularmente ayer (lunes) y el fin de semana, hemos presentado un aumento en la demanda de consulta de pacientes quirúrgicos, una situación que no es habitual en los meses de verano, pero que tampoco responde a una condición sanitaria en particular, solamente hemos tenido mayor aumento de consultas, lo que sumado al aumento en la resolución de paciente de manera lectiva del hospital, nos ha tenido con una mayor ocupación de camas y con un retraso en el ingreso de pacientes del hospital».

Consultado a si esto obedece al periodo de vacaciones de algunos facultativos, Brian Romero lo descartó tajantemente. «No, por el contrario. Nosotros tenemos hoy día funcionando a plena capacidad el hospital para responder a esta situación y lo que hemos hecho en los últimos días es reconvertir camas para recibir a los pacientes».

Arguyó que «la contingencia que se presentó el día de ayer donde hubo un alto número de pacientes, a las 20 horas ya estaba resuelta, la cantidad de pacientes había disminuido significativamente quedándonos solamente 12 pacientes en la unidad de urgencia a esa hora. Esto gracias al trabajo de coordinación al interior del establecimiento para poder disponer de las camas, como también de la coordinación con la red asistencial, donde hemos podido trasladar pacientes a otros establecimientos».

«Nosotros como establecimiento estamos desarrollando un plan acelerado de resolución quirúrgica, lo que significa que estamos operando a una capacidad mayor a la habitual de un establecimiento. Nuestros pabellones funcionan hasta las 9 o 10 de la noche, sábados o domingos inclusive, lo que nos ponen en una situación de mayor demanda de pacientes», aseguró.

En relación a las personas que se citan para alguna operación, pero que no son atendidos, como ocurre en reiteradas ocasiones, Romero añadió que «cuando ha ocurrido que algún paciente haya sido llamado para alguna cirugía y por alguna razón esta no se puede realizar, estos pacientes se reprograman y se reagendan».

Finalmente, dijo que durante el colapso de la urgencia, trabajaron intensamente para poder darle un lugar digno a los pacientes, ya sea reubicándolos en otras áreas del hospital o llevandolos a otros recintos de la red para que puedan estar atendidos con la dignidad que merecen. «Nosotros como equipo directivo, estuvimos hasta las 9 y media de la noche acompañando la ubicación de nuestros pacientes y hoy día desde las 7 de la mañana para aumentar la resolución de los pacientes», concluyó.