
La convocatoria a marchar era a las 18 horas, pero el sonido de las batucadas congregó a la multitud que inició el recorrido cerca de media hora después por calle Valdivia.
En el trayecto, la alegría, presencia de familias y letreros con diversas demandas sociales, se plasmó el descontento social, que sumado a las demás ciudades, obligó al Presidente de la República, Sebastián Piñera a dar inicio a una intensa agenda social con sentido de urgencia para terminar con la crisis del país.
En el caso de Los Ángeles, tras recorrer Valdivia, San Martín, Vicuña Mackenna y O’Higgins, la multitud se instaló en calle Colón, frente al Banco Santander y el Club de la Unión, para dar paso a una verdadera fiesta ciudadana.
Las batucadas acompañaron por varios minutos a los participantes, quienes realizaban diversos cantos al gobierno, carabineros, entre otros, con el objetivo de mostrar su descontento por lo que ocurre en Chile.
Se trató de una actividad que destacó por su tranquilidad en todo momento, salvo cuando, una vez terminada la fiesta en la plaza, un grupo muy reducido de personas, lanzó piedras a Carabineros, lo que llevó a que la misma gente comenzara a reclamarles y posteriormente, provocó que los uniformados disolvieran la reunión.
Esta medida fue catalogada por muchos como exagerada, ya que señalaron que la situación no estuvo ni cerca de ser como la noche del lunes.
Cabe indicar que este martes hay una serie de movilizaciones que parten a las 8 de la mañana, donde además se sumarán los funcionarios públicos, de la salud, educación y municipalidad.