Durante la mañana de este viernes y mientras se realizaba la faena de excavación en el lugar donde se instalará el ascensor del restaurado Hotel Alcazar, los trabajadores se encontraron con un hallazgo que los obligó a suspender la obra.

Se trató de restos óseos, tal como lo confirmó a El Contraste el restaurador y dueño del hotel, Jorge Manukian.

El empresario contó que tras ser informado de la situación por la constructora que realiza la remodelación del edificio, inmediatamente se puso en contacto con las autoridades, quienes dispusieron que la PDI se haga presente para iniciar las pericias.

Recordemos que el Hotel Alcazar data de la década del 50’ por lo cual se descartaría que fueran restos de detenidos desaparecidos.

Por ahora habrá que esperar los resultados de los forenses, quienes determinarán el origen de lo encontrado.