La Central Hidroeléctrica Angostura, ubicada en la provincia de Biobío, Chile, ha reforzado sus medidas de seguridad y transparencia en la apertura de compuertas durante el invierno, en respuesta a la creciente preocupación de la comunidad ante los eventos climáticos extremos. La central ha demostrado un compromiso destacado con la prevención y colaboración en la cuenca del Biobío, especialmente en lo que respecta a esta operación crucial para evitar desbordamientos.
El pasado viernes 23 de junio, las intensas lluvias provocadas por un frente de mal tiempo afectaron la zona centro-sur de Chile, generando precipitaciones excepcionales de 561 mm en la estación pluviométrica de Pangue durante cinco días. Ante esta situación, la Central Hidroeléctrica Angostura procedió a abrir gradualmente sus compuertas para liberar el excedente de agua acumulada en su embalse debido al aumento del caudal del río.
En este contexto, el subgerente del Complejo Biobío de Colbún, Rodolfo Guardiola Donoso, enfatizó en la importancia de la apertura de compuertas como una operación normal y planificada para garantizar la seguridad de la central y de las comunidades ribereñas. «La apertura de compuertas responde a la liberación del caudal extra que proviene del Río Biobío y sus afluentes, desde aguas arriba de nuestro embalse. Es importante que la comunidad comprenda que esto es una medida preventiva para evitar desbordamientos y mantener un caudal seguro en el río», señaló Guardiola.
La empresa Colbún, responsable de la operación de la central, ha trabajado en estrecha colaboración con diversas autoridades locales, provinciales y regionales, así como con servicios de emergencia, para implementar un riguroso protocolo de coordinación y comunicación. Además, se ha establecido un sistema de informe diario que llega a una base de datos de 70 contactos, brindando información precisa sobre el caudal turbinado y vertido por compuertas, así como la cantidad de agua caída en milímetros en cada jornada.

Señaléticas en zonas de riesgo
Asimismo, para tranquilizar a la comunidad y reforzar la transparencia en sus acciones, la empresa ha dispuesto señaléticas en sectores ribereños más propensos al riesgo y se encuentra a punto de poner en marcha un sistema de vigilancia de variación de caudal. Estas iniciativas, sumadas a las campañas informativas llevadas a cabo anualmente, buscan asegurar que la comunidad comprenda que la apertura de compuertas es una acción habitual durante el invierno y no implica una situación de emergencia.
La Central Angostura, con una potencia de 323,8 MW y tres turbinas Francis, opera como una central de pasada durante esta temporada, garantizando un caudal seguro y controlado en el río. Durante las crecidas e inundaciones de junio, la central actuó de acuerdo con protocolos previamente acordados con las autoridades, basados en estudios de eventos climáticos extremos.
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