niña quemada desafío tik tok
Emilio Valdebenito, padre de la pequeña Mayte de 11 años, relató lo que ocurrió tras el fallido desafío TikTok realizado por su hija.

En riesgo vital se encuentra la pequeña Mayte Valdebenito Oñate, la menor de 11 años que resultó con el 16% de su cuerpo quemado tras realizar un desafío TikTok junto a su hermana gemela utilizando alcohol en el baño de la casa.

Recordemos que ese fin de semana, viajaron de Monteáguila en Cabrero hasta Bulnes a visitar a los abuelos. En ese contexto, las niñas se encerraron en dicha habitación con el objeto de realizar el «challenge». Este consistía en prenderle fuego al alcohol al rociarlo. Pero todo salió mal.

La botella se inflamó y explotó, afectando gravemente a Mayte, quien literalmente se comenzó a quemar viva. En medio de la desesperación, la pequeña Ana se puso a gritar sin poder abrir la puerta. Su padre, Emilio Valdebenito, escuchó desde otro punto de la casa y logró acceder al baño.

Este lunes a 9 días de lo ocurrido, el afectado progenitor decidió compartir lo que vivió a partir de ese momento. Su estremecedor relato, quiso transmitirlo públicamente para que los padres puedan estar atentos a lo que hacen sus hijos en la red.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

La emergencia tras el desafío TikTok

TikTok es actualmente la aplicación #1 del planeta.

«Ella tenía su pelo en llamas, su rostro junto con el poleron que ella usaba, todo prendido. Yo intenté apagarla con agua y lastimosamente, en vez de apagarla, se prendió más. Entonces, lo único que recurrí a hacer, fue retirarle toda la ropa de la cintura hacia arriba. La tomo y la tiro y le saco la ropa», relató.

Agregó que «en ese momento, seguramente, (el fuego) perdió oxigeno y se pudo contener. Se apagó. Mi esposa terminó apagándole el pelito con harina cruda. Ella lo había visto por ahí y luego de eso, tomamos la decisión de llevarla al centro médico más cercano que fue Bulnes».

En este camino rumbo al centro asistencial, dijo que «mi hija en todo momento estuvo consciente. Yo le hablaba mientras íbamos de camino, ella me miraba. Llegamos al centro médico y al momento del ingreso, ella iba caminando tomada de mi mano, cuando ya entramos a urgencias ahí como que me di cuenta de lo que ocurría. Ví la cara de los enfermeros y enfermeras, incluso hubo algunos que salieron (a ver) en ese momento».

«Ella llegó con todos sus signos normales, respiraba por si misma. Estuvieron alrededor de una media hora con ella, retirándole la piel muerta, reventando ampollas. Luego, llegó un doctor que me imagino que era el más experimentado y dijo que había que intubarla de inmediato. Como protocolo de quemados, los primero que se debe hacer es intubar. Ahí, nos pidieron que abandonáramos la sala porque era traumante. Pasaron los minutos, una hora, hora y media. Alrededor de las 2 horas, nos dijeron que estaba intubada, que estuviéramos tranquilos porque ella iba a poder respirar.

«El doctor de Bulnes le salvo la vida a su hija, por el momento»

Emilio relató que al ver la gravedad del problema, el equipo médico se comunicó con el hospital de Chillán quienes prepararon todo para recibir a la menor de extrema urgencia.

«La Mayte fue afortunada en el tema que la coordinación entre el hospital de Bulnes y Chillán fue super rápido. De hecho, nosotros nos fuimos inmediatamente detrás de la ambulancia. Llegamos allá y la estaban esperando. La Mayte a penas salimos de la ambulancia entró a pabellón. Había un equipo esperándola. Estuvimos aproximadamente como hasta las 3 de la mañana en el hospital», contó.

Ahí, tras finalizar la atención, expuso que «los doctores nos dijeron que lamentablemente tenía una quemadura interna muy grande, que no se podía cuantificar porque sus vías respiratorias estaban completamente cerradas».

«(El médico) me dijo ‘la decisión del doctor de Bulnes le salvó la vida a su hija, por el momento’. Si ella no hubiese estado intubada, no estaríamos conversando de que ella pueda recuperarse», puntualizó.

«Esto es un shock tremendo»

El afectado padre, aseguró que son personas muy tranquilas que hacen su vida entre el trabajo y la casa. «Somos personas de hogar, jamás mis hijas se han ido a quedar a un lugar que no sea su casa fuera del alcance de sus padres».

Ante eso, planteó que «para nosotros esto es un shock tremendo. Yo me imagino para ellas. La idea de esto, es que nosotros como papás de repente podemos hacer algo. A lo mejor nosotros podríamos haber hecho algo, si nosotros le hubiéramos restringido los accesos a diferentes plataformas que hoy son tan común. Hoy niño tiene un teléfono, todo niño maneja una tablet, Youtube prácticamente, los niños de dos años ya están viéndolo. Estas aplicaciones que hay hoy en día, si bien hay cosas divertidas, entretenidas, hay cosas que le llaman mucho la atención a los niños».

«Los niños son muy curiosos. Mis hijas siempre son muy curiosas, siempre quieren experimentar y ver qué ocurre. Imagínese que después de cuidarla por 11 años en donde no les había pasado nada, de la noche a la mañana se le ocurre hacer este juego y miren en la condición que hoy yo tengo a mi hija. Yo no se lo doy a nadie. Ningún padre merece sufrir esto. Lo que nosotros hemos sufrido como familia no se lo merece nadie», afirmó.

Emilio dijo que decidieron contar lo ocurrido en el desafío TikTok públicamente, porque «una familia que no pase por esto, yo me doy por pagado, porque el dolor que yo siento es algo que nadie merece, nadie».

«El dolor que siente mi esposa y su hermanita. Tanto la Ana como la Mayte tendrán que curarse juntas, porque son gemelas, nacieron en el mismo vientre el mismo día y con minutos de diferencia. Imagínese lo que ella siente ahora. Es como si le hubiesen arrancado una extremidad», comentó.

Finalmente dijo que «Yo sé que los accidentes pasan, pero esto es una tontera. Ellas por experimentar hicieron una tontería que a lo mejor podríamos haber estado lamentando el fallecimiento de las dos. Si la Ana no hubiera podido gritar, habría pillado a mis dos hijas calcinadas, quemadas. Lo único que doy es gracias a Dios que nos dio la entereza para actuar de una buena manera para por último haber salvado a la Ana y ahora Mayte ahora está en las manos de Dios y de los doctores porque lastimosamente en este momento, yo como padre, no puedo hacer nada».