El joven que se saltó el protocolo y decidió viajar en avión el pasado 14 de marzo, se encuentra en calidad de imputado, razón por la cual el Ministerio Público inició una investigación de oficio en su contra.

Por encontrarse en condición de cuarentena en su vivienda en Villarrica, fue contactado telefónicamente para que emitiera una declaración, a lo cual el joven indicó que tomaría su derecho a guardar silencio.

Sobre este tema, el joven oriundo del sector oriente de la capital, podría haber incurrido en el delito estipulado en artículo 316 del Codigo Penal que establece que «el que diseminare gérmenes patógenos con el propósito de producir una enfermedad, será penado con presidio mayor en su grado mínimo y multa de veintiuna a treinta unidades tributarias mensuales», el que es penado con hasta 10 años de prisión.

Sin embargo, al ser un acto de irresponsabilidad y no con un fin de contagiar dolosamente a la población podría tener una pena en libertad y multas de hasta un millón de pesos (20 UTM).

Cualquiera sea el caso, será el tribunal el que determine la sanción para el joven tras su imprudencia.